Con un llamado a los productores de salmón a asumir un rol más activo en la prevención de los escapes de peces, este martes la organización WWF (World Wildlife Foundation) presentó su primer informe integral “Escapes de salmones en Chile. Eventos, impactos, mitigación y prevención”.
El documento, que se preparó por medio del convenio de colaboración entre la WWF Chile y el Programa de Atracción de Inversiones del Cluster del Salmon de CORFO, indica, entre otros aspectos, que en el país se escapan hasta 1,7 millones de salmones al año desde centros de cultivo en mar, lo que trae como consecuencia una serie de impactos ambientales y sociales.
El informe, preparado por los investigadores Maritza Sepúlveda (Doctora en Ecología de la Universidad de Valparaíso), Francisca Farías (Ingeniero Ambiental) y Eduardo Soto (Doctor (c) en Ecología), sostiene que en Chile los escapes superan hasta en 15 veces lo registrado en países con producción similar, como Noruega. Así al menos lo demuestran las cifras recopiladas del año 2008.
Según explicó en Puerto Montt la coordinadora del Programa de Acuicultura de WWF Chile, Paula Moreno, la publicación constituye la primera que en Chile se centra en los escapes de salmónidos desde centros de cultivo, nace a partir de las siete prioridades que fueron identificadas en 2005 a partir del desarrollo Diálogo de la Salmonicultura, que actualmente lleva a cabo la ONG internacional.
El informe
De acuerdo con lo expuesto por la autora principal del informe, Maritza Sepúlveda, las principales causas de los escapes de salmones en las regiones de Los Lagos como de Aysén tienen relación con las condiciones climáticas y con factores asociados a la manipulación de los peces, tales como el desdoblaje y la cosecha. A su vez, se suman factores como la falta de mantención de las estructuras, el recambio de redes y la influencia de depredadores como los lobos marinos.
Un aspecto importante y que concuerda con lo que sucede en otros países productores radica en que sólo un 3% del total de ejemplares escapados logra ser recapturado. Para Sepúlveda, esto da cuenta de la importancia de centrar los esfuerzos en la prevención de estos eventos más que en su mitigación o recaptura.
Como principales impactos ambientales, se identificaron la depredación de salmones sobre fauna nativa y la competencia con especies de requerimientos alimentarios similares, situaciones que alteran la composición, diversidad y funcionamiento de los ecosistemas acuáticos. A esto se suma el establecimiento de poblaciones reproductivas en ríos y lagos del sur de Chile y, el incremento del peligro de transmisión de patógenos y enfermedades producto de la interacción entre los salmones y la fauna silvestre.
Respecto de los impactos sociales, junto con los conflictos con la pesca artesanal y las pérdidas económicas para la industria, destaca el riesgo que genera para la salud de las personas el consumo de salmones escapados, que podría reflejarse en la generación de resistencia bacteriana a los antibióticos de uso humano. Esto, debido al desconocimiento respecto al origen, estado sanitario y período de carencia en caso de haber recibido tratamiento con medicamentos.
Conclusiones
El informe de WWF Chile pone énfasis en la prevención de los escapes, para lo cual se plantean como necesarias modificaciones en el diseño de estructuras, redes y fondeos, teniendo en cuenta las condiciones oceanográficas del sitio de cultivo. Además, se recomienda un mayor control y un mejoramiento de las prácticas habituales en los centros de cultivo.
En cuanto a los productores, WWF llama a las empresas a asumir un rol más activo en la prevención de los escapes, identificando los puntos críticos en cada una de las etapas del cultivo de salmónidos, para así establecer protocolos para prevenir los escapes. Por otra parte, el estudio subraya la necesidad de que el Estado pueda contar con un sistema de información robusto e integral, de manera que registre tanto los escapes masivos como los puntuales, con mecanismos de control y verificación de los datos que se ingresan.